Un hombre de 28 años ha sido condenado a 19 años de cárcel y una indemnización de 35.000 euros por continuas agresiones, violaciones y vejaciones a su mujer en Sevilla.
Violarla, obligarla a dormir en el suelo y desnuda en invierno, “como un perro”, golpearla en la espalda con un tablero, meterle la cabeza en el inodoro, ponerle una almohada en la cara evitando que respirase o arrastrarla sobre las heces y orines de sus perros, son alguna de las salvajadas que cometió el detenido.
No permitía apenas que la joven se relacionase con su familia, controlando sus conversaciones telefónicas o agrediéndola cuando quería visitar a algún familiar.
Incluso se dio el caso de abandonarla en un descampado en ropa interior por no querer mantener relaciones sexuales en el coche.
Un auténtico monstruo que en 19 años, como muy tarde, estará de nuevo paseando por Sevilla.
