Yügen es un concepto central en la estética y la filosofía japonesa. De la misma manera que ocurre con otros tantos conceptos o palabras japonesas, esta no tiene una traducción exacta a nuestro idioma, ya que representa un concepto amplio más que algo tangible.
Podríamos traducirlo como “profundidad” o “misterio” y sugiere una apreciación de la belleza que va más allá de lo puramente superficial y obvio. Un viaje a los detalles más profundos de las cosas.
El término nació allá por el siglo XV, durante el periodo Muromachi, y fue popularizado por el maestro de té Sen no Rikyū.
En la estética Yügen, se valora la sugerencia y la evocación de una idea por encima de lo explícito. Nos invita a apreciar lo sutil y a que el espectador sea parte activa de la obra imaginando y los detalles que no se muestran pero están.
Por ejemplo, en la poesía, el yügen se muestra con la utilización de simbolismos o ambigüedades, dando pie a que el lector termine de crear el significado de los versos.
Por lo tanto, es un concepto que nos adentra en una mezcla de introspección y reflexión para tratar de dar sentido a todo lo que vemos y nos anima a no quedarnos en la superficie de las cosas e intentar llegar a lo más profundo.

La filosofía Yügen
Hemos hablado del significado de la palabra Yügen, del cual hemos dicho que es un concepto de la cultura japonesa y oriental que nos invita a apreciar la belleza de la cosas de una forma profunda, alejada de lo superficial, haciéndonos partícipes de esa belleza y las emociones que genera.
El padre de Yügen como concepto filosófico fue DT Suzuki, uno de los grandes referentes de la filosofía de Zen del siglo XX. Por otro lado, Alan Watts, escritor y filósofo británico también estudió y profundizo la idea, dándola a conocer en occidente.
Ambos se centraron en tratar de explicar las bases de la filosofía Yügen, así como la influencia que puede tener en la vida de cada uno de nosotros, además de, como ya mencionamos anteriormente, en las distintas disciplinas artísticas, en especial la poesía.
La filosofía Yügen nos hace partícipes y analistas de la belleza de nuestro entorno, empujándonos a que descubramos los más pequeños misterios de aquello que observamos o vivimos y, desde nuestro más profundo interior, dejemos que afloren las emociones y los sentimientos.
En resumen, esta filosofía nos enseña que podemos ver el mundo desde un punto de vista más profundo y enriquecedor. Nos muestra el camino para no desperdiciar la belleza de algo simplemente porque no esté a primera vista. A disfrutar realmente de cada detalle, de cada palabra y a dejar que las emociones que nos generen fluyan desde nuestro interior y no desde la banalidad con la que acostumbramos a vivir nuestro día a día.
