En la región occidental de la Comunidad de Madrid, se descubre un entorno natural de notable diversidad ambiental. Desde la base de la sierra madrileña hasta la campiña de la depresión del Tajo, siguiendo la trayectoria de los ríos Guadarrama y Aulencia, se despliegan tres paisajes distintivos en su geografía: el bosque mediterráneo, el bosque de ribera y las áreas de cultivo.
El Parque Regional del Curso Medio del río Guadarrama y sus alrededores se alza como un santuario natural protegido en la Comunidad de Madrid, España, situado en la parte occidental de la región. Este enclave se extiende desde el término municipal de Galapagar, cerca del embalse de Las Nieves, hasta Batres, marcando el límite con la provincia de Toledo. Se configura en forma de franja alargada y estrecha, que se extiende unos 50 km a lo largo de las riberas del río Guadarrama, siguiendo una orientación de norte a sur. Hacia el norte, esta franja se amplía para abarcar parte del recorrido del río Aulencia, el principal afluente del Guadarrama.
El Parque Regional resguarda aproximadamente el 38% del trayecto total del río Guadarrama, cuya longitud total se extiende a 131,8 km. Sin embargo, la presión demográfica, manifestada por la existencia de numerosos complejos urbanos en las cercanías, algunos de ellos incluso en las orillas mismas del río, emerge como la principal amenaza que se cierne sobre esta área natural protegida.
Con una superficie de 22.116 hectáreas, el territorio protegido comprende 19 términos municipales:
El Álamo, Arroyomolinos, Batres, Boadilla del Monte, Brunete, Colmenarejo, Galapagar, Majadahonda, Moraleja de Enmedio, Móstoles, Navalcarnero, Las Rozas, Serranillos del Valle, Sevilla la Nueva, Torrelodones, Valdemorillo, Villanueva de la Cañada, Villanueva del Pardillo y Villaviciosa de Odón.
FAUNA
Dentro del ámbito del Parque Regional del Curso Medio del río Guadarrama y sus alrededores, se alberga una amplia gama de comunidades faunísticas, estrechamente relacionadas con los diversos paisajes que caracterizan este entorno natural. Destacan las aves, diurnas y nocturnas, micromamíferos, reptiles , anfibios y peces
FLORA
Podemos encontrar 3 paisajes principales y diferenciados:
Bosque mediterráneo, bosque de ribera y cultivos.
Bosque mediterráneo:
Los bosques de encina son emblemáticos en el entorno mediterráneo y definen su paisaje distintivo. Dentro del Parque Regional, estos bosques se extienden desde las estribaciones de la Sierra de Guadarrama hasta el Monte de Batres, siendo más predominantes en la región norte.
A lo largo de la historia, los densos bosques de encina han sido aprovechados por las comunidades humanas. Se han realizado acciones como el aclareo de árboles y la eliminación de matorrales para fomentar el crecimiento del pasto, dando origen a lo que hoy conocemos como dehesas.
Bosque de ribera:
Los bosques que crecen a lo largo de las riberas crean un ambiente fresco y sombrío en su interior, lo que suaviza las condiciones climáticas extremas del verano. Este contraste es notable en comparación con los bosques y matorrales mediterráneos que los rodean. Estas formaciones vegetales son de gran relevancia ecológica, ya que desempeñan funciones de vital importancia. No solo estabilizan los márgenes y las orillas de los cuerpos de agua, reduciendo los impactos de las crecidas, sino que también sirven como refugio y corredores naturales para la fauna local.
