La plataforma vecinal Delicias para Todos ha presentado alegaciones contra el plan especial impulsado por el Ministerio de Transportes a través de Adif para reformar el Museo del Ferrocarril y su entorno. El principal temor de los vecinos es que el plan, al no regular ni limitar los usos lucrativos temporales, acabe convirtiendo la estación en un recinto de eventos masivos en pleno tejido residencial.
El plan en cuestión prevé recuperar parte de la estructura original de la estación, incluyendo la nave central, otros pabellones aledaños, los accesos históricos, el jardín de la fachada norte y el quiosco de entrada, con el objetivo de revivir la atmósfera de su construcción en el siglo XIX. Sin embargo, los vecinos denuncian que lo que no se cuenta es igual de importante que lo que sí se cuenta. Señalan especialmente la Nave de Fomento, cuya explotación comercial prevista consideran incompatible con el uso cultural dotacional que debe regir en un Bien de Interés Cultural.
Como referencia de lo que temen, los vecinos citan el Mercado de Motores, que se celebra mensualmente en el recinto y que, según la plataforma, ya provoca saturación del barrio, niveles de ruido inaceptables, ocupación del espacio público y problemas de movilidad para los residentes. Multiplicar ese modelo hasta las 600.000 personas anuales que prevé el plan es lo que les ha llevado a actuar.
Entre las críticas técnicas, la plataforma denuncia además la ausencia de un Documento Ambiental Estratégico que evalúe el impacto real en ruido, tráfico y emisiones de esa afluencia prevista. Por todo ello, solicitan anular la tramitación actual y que un nuevo documento garantice el uso cultural público del espacio, limite estrictamente los usos comerciales, proteja el patrimonio y asegure el descanso de los vecinos.
