Con la Fórmula 1 tomando la ciudad este fin de semana, una pequeña panadería de Arganzuela ha querido sumarse a su manera. PanDomè, el obrador del barrio conocido por sus panettones, su roscón de reyes y sus croissants más originales, ha creado un monoplaza de hojaldre de producción limitada que hornea solo de viernes a domingo.
La idea partió del propio responsable del local, Domenico Rosso, declarado aficionado al motor y entusiasmado con el regreso de la Fórmula 1 a Madrid. Como buen italiano, fan de Ferrari y del piloto Andrea Kimi Antonelli de Mercedes, ha puesto a su pastelero Alejandro Londoño al mando de la operación. El resultado es un coche ensamblado pieza a pieza: las ruedas son mini New York Rolls bañados en chocolate belga para simular los neumáticos, el alerón trasero y el morro se elaboran con el mismo hojaldre de sus palmeras, y el chasis es un croissant al estilo francés del doble de tamaño que uno clásico.

Hay dos versiones del monoplaza, pensado para compartir. Sin relleno cuesta 17 euros, y sube a 23 si se elige relleno de crema de nutella, crema pastelera o de pistacho. Lo recomendable es reservar por teléfono o a través de su Instagram, aunque también habrá unidades limitadas para venta directa en sus dos locales: el de Arganzuela en la calle Martín de Vargas 6, junto a la glorieta de Embajadores, y el puesto en el mercado de Tirso de Molina.
