Un vecino de Arganzuela acudió a denunciar el robo de una de sus armas, aseguró ser agente de la Guardia Civil y terminó desvelando sin quererlo que en su domicilio escondía un arsenal de 60 armas. Cuando los investigadores tiraron del hilo, descubrieron que el hombre no pertenecía a ningún cuerpo de seguridad.
