En pleno distrito de Arganzuela, nuestro distrito, entre el paseo de las Delicias y las calles Canarias y Tarragona, se encuentra la plaza Luca de Tena, un espacio con larga tradición urbana que guarda recuerdos culturales y transformaciones sociales.
Su primer nombre fue glorieta de las Delicias, hasta que pasó a llamarse como la conocemos en homenaje a Torcuato Luca de Tena y Álvarez Ossorio (1865-1929), fundador de la revista Blanco y Negro y del diario ABC, una de las figuras más influyentes del periodismo español.

La plaza fue escenario de momentos de gran vida cultural gracias al cine Candilejas, inaugurado en 1958 con casi 1.500 butacas y que durante tres décadas se convirtió en punto de encuentro para los vecinos, hasta su cierre en los años 80. También mantiene su huella industrial con la presencia de la antigua harinera, un vestigio arquitectónico que forma parte de la identidad del entorno.
En la última década, la plaza ha vivido transformaciones sociales que han generado debate vecinal, con problemas de convivencia relacionados con la exclusión social y la falta de recursos. Todo ello ha reforzado la necesidad de revitalizar el espacio para el disfrute comunitario.
La plaza Luca de Tena no es solo un cruce de calles, sino un lugar donde se entrelazan la historia del periodismo, la memoria cultural de un cine de barrio y los retos sociales actuales. Un rincón de Arganzuela que refleja, en pequeño, la historia viva de Madrid.

