Cuando pensamos en el reloj más emblemático de Madrid, casi todos miramos hacia la Puerta del Sol. Y no es para menos: su reloj, situado en la Real Casa de Correos, marca cada año las campanadas de Nochevieja y forma parte del imaginario colectivo de los madrileños.
Sin embargo, el reloj más grande de la ciudad no está allí. Se encuentra en la Estación de Madrid-Puerta de Atocha, en el distrito de Arganzuela. Este impresionante reloj cuenta con dos caras y unas manecillas que alcanzan aproximadamente los 5 y 7 metros de longitud, lo que lo convierte en el de mayor tamaño de Madrid.
Menos conocido que el de Sol, pero imponente por sus dimensiones, el reloj de Atocha es una de esas curiosidades urbanas que sorprenden incluso a muchos vecinos de la ciudad. Porque en Madrid, no siempre lo más famoso es lo más grande.

