El fondo alemán Freo, junto a la plataforma de inversión participativa Urbanitae, ultima la adquisición de un edificio de oficinas situado en el número 7 de la calle Mazarredo, en el distrito madrileño de Arganzuela, junto al antiguo campus de Google, cerrado el pasado mes de diciembre.
El inmueble, que en su origen fue la central eléctrica de Mazarredo, pertenece actualmente al family office británico Princeton. La operación se cerraría por un importe de 12,5 millones de euros, con el objetivo de reposicionar el activo y venderlo en un plazo inferior a tres años por más de 20,9 millones, lo que supondría unas potenciales plusvalías cercanas al 65%.
Para financiar la compra, se prevé captar 8,2 millones de euros, de los cuales 3 millones procederán de inversores particulares a través de Urbanitae —cantidad que podría ampliarse en 2 millones adicionales—, mientras que Freo coinvertirá con un 10% del total.
Actualmente, el edificio está alquilado en su totalidad a la empresa de coworking Spaces, del grupo IWG, desde su última reforma. El contrato, vigente hasta junio de 2027, genera una renta fija anual de 400.000 euros, a la que se suma un variable que en los últimos años se ha situado entre 180.000 y 200.000 euros.
El plan de los nuevos propietarios pasa por mantener el alquiler hasta la finalización del contrato y acometer posteriormente una reforma valorada en 800.000 euros. A partir de ahí, y en el supuesto de que Spaces no continúe como inquilino, se buscará un nuevo arrendatario con una renta estimada de 23 euros por metro cuadrado, frente a los 18-19 euros actuales, con previsión de entrada en abril de 2028.
Una vez estabilizado el activo, la intención es sacarlo al mercado con un precio aproximado de 20,9 millones de euros, con una rentabilidad de salida estimada del 5,25%. La operación de venta se prevé entre enero y mayo de 2028, dentro de un periodo de inversión de 22 a 26 meses.
El edificio cuenta con una superficie construida de 3.967 metros cuadrados, distribuidos en planta sótano, planta baja y tres alturas. Fue construido en 1896, ampliado en 1934 y completamente rehabilitado en 2017 para uso de oficinas. Se ubica en una zona próxima al Palacio Real y la Catedral de la Almudena.
Con esta operación, Freo regresa al mercado de oficinas de Madrid tras tres años sin realizar grandes inversiones, después de adquirir un complejo de 14.320 metros cuadrados por 63 millones de euros. Recientemente, además, la gestora cerró en Barcelona la venta del edificio Estel junto a Bain Capital a InmoCaixa, filial de la Fundación La Caixa, por 385 millones de euros, en una de las mayores operaciones inmobiliarias de la ciudad.

