La Asociación de Familias del Alumnado del colegio Miguel de Unamuno inauguró el pasado viernes una biblioteca feminista en sus instalaciones, coincidiendo con la clausura de la Semana Cultural del centro. El acto contó con la participación de la escritora Emma Vallespinós, cuya novela No lo haré bien inspiró el germen del proyecto a una de las madres impulsoras.
Detrás de la iniciativa hay cinco madres del centro: Elia, Noelia, Raquel, Sonia y Ana, que durante meses trabajaron para hacerla realidad contactando con editoriales y autoras. La Biblioteca Feminista AFA Unamuno nace con el objetivo de reunir obras escritas exclusivamente por mujeres, tanto narrativa como divulgación, con secciones para adultos, jóvenes y niños. En mes y medio ya suman 108 títulos donados.
Entre las autoras presentes en sus estanterías hay nombres internacionales como Freida McFadden y Maggie O’Farrell, y una nutrida colección española con Moderna de Pueblo, Raquel Congosto, Adela Sanz, Azahara Nieto, Sara Torres, Noemí López Trujillo, Beatriz Serrano y Raquel Peláez, que junto a la editorial Liana han donado ejemplares firmados y dedicados. También ha contado con el apoyo de la instagramer literaria María León.
La sección infantil es uno de los puntos fuertes del proyecto. Incluye títulos que abordan consentimiento, menstruación, relaciones afectivas, trastornos alimenticios y feminismo, con la intención de ofrecer una alternativa a la literatura infantil tradicional, que durante décadas ha reproducido estereotipos de género: niñas representadas como princesas pasivas a la espera de ser rescatadas, niños como héroes activos que resuelven conflictos. Las madres impulsoras buscan precisamente romper con ese imaginario y acercar a los más pequeños una literatura en la que puedan verse reflejados de otra manera.
El proyecto nace también con una vocación de acceso. La biblioteca pretende facilitar la lectura a familias que no siempre pueden costear los libros o que tienen dificultades para llegar a las bibliotecas públicas del distrito, contribuyendo así a democratizar el acceso al pensamiento feminista. De hecho, el dato sobre el que arranca el proyecto habla por sí solo: de las 33 bibliotecas públicas de Madrid, 19 llevan el nombre de algún escritor. Solo cuatro están dedicadas a escritoras, Ana María Matute, Gloria Fuertes, María Lejárraga y María Zambrano.
El servicio de préstamo ya está en funcionamiento de lunes a viernes por las tardes para las familias socias de la AFA, con un plazo de devolución de un mes por libro. En el futuro, la biblioteca prevé organizar presentaciones, encuentros con autoras, clubes de lectura, talleres y exposiciones temporales.
