Madrid ha logrado reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero a más del doble de velocidad que el conjunto de España, incluso en un contexto de crecimiento demográfico sostenido. Así lo reflejan los últimos datos del Inventario de Emisiones de GEI, presentados este lunes en la Comisión de Calidad del Aire celebrada en el Palacio de Cibeles.
Desde el año 2000, la capital ha rebajado sus emisiones totales un 53,8 %, frente al 29,31 % registrado a nivel estatal. Si el análisis se limita al periodo comprendido desde 2019, el descenso en Madrid alcanza el 27,9 %, mientras que en el conjunto del país se sitúa en el 12,6 %. Esta evolución resulta especialmente significativa si se tiene en cuenta que, en ese mismo periodo, la ciudad ha ganado más de 260.000 habitantes, superando actualmente los 3,52 millones de empadronados.
El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, ha atribuido estos resultados a la aplicación continuada de las medidas incluidas en la Estrategia de Sostenibilidad Ambiental Madrid 360, en vigor desde 2019. Según ha explicado, la reducción de las emisiones está estrechamente ligada al descenso de los contaminantes procedentes del tráfico rodado y a la transformación progresiva del modelo de movilidad urbana.
En cuanto a la calidad del aire, los niveles de dióxido de nitrógeno registrados en 2024 y 2025 son los más bajos de toda la serie histórica. Madrid se mantiene por debajo del límite anual fijado por la normativa europea, situado en 40 microgramos por metro cúbico, con valores actuales en torno a los 31 μg/m³. De este modo, la ciudad cumplirá por cuarto año consecutivo la directiva comunitaria sobre calidad del aire, tras más de una década de incumplimientos entre 2010 y 2021.
Otro de los indicadores destacados es la emisión per cápita de gases de efecto invernadero. En la actualidad, Madrid representa el 2,7 % del total nacional, una proporción que ha ido descendiendo de forma constante en los últimos años. En 2019 suponía el 3,2 % y en 2015 el 3,4 %, lo que refuerza la tendencia de desacoplar el crecimiento urbano del aumento de las emisiones.
La mejora sostenida de la calidad del aire ha tenido también un efecto directo en la gestión de episodios de contaminación. El protocolo municipal no se activa desde diciembre de 2021, lo que supone más de cuatro años consecutivos sin necesidad de aplicar restricciones extraordinarias, una situación inédita desde su aprobación en 2015.
Durante la comisión se informó además de las mejoras introducidas en la red municipal de vigilancia de la calidad del aire, formada por 24 estaciones. En los últimos meses se han incorporado nuevos analizadores de partículas PM10 y PM2,5 en varios puntos de la ciudad, así como equipos para la medición de benceno en Barajas. A ello se suma una nueva aplicación móvil integrada en Madrid Móvil que permite consultar datos en tiempo real, históricos y previsiones diarias sobre la calidad del aire.
La Comisión de Calidad del Aire, creada en 2010, reúne anualmente a representantes municipales, administraciones autonómicas y estatales, así como a colectivos vecinales y organizaciones ecologistas, con el objetivo de evaluar y supervisar las políticas ambientales de la ciudad.

